the way of existence


La familia es el núcleo fundamental de la sociedad y el Estado tiene como deber propender al fortalecimiento de esta. Pero, ¿qué se entiende hoy en día por familia?, inmediatamente nuestra mente se va al concepto de Padre, Madre e hijos, entonces, ¿Qué pasa con las madres y padres solteros?, ¿con los niños criados por sus abuelos o por algún familiar? Guste o no, la familia ha ido cambiando en los últimos 50 años. Hoy, los hijos son todos iguales, ya no hay diferencias entre legítimos e ilegítimos. Cada día más mujeres deciden formar familia sin un padre y, cada día más parejas deciden unirse en matrimonio sin tener hijos. Eso ¿les quita su calidad de familia? ¿No debería ser el amor el núcleo fundamental de ella? Y, sobre todo, ¿no deberían tener todas las personas el mismo derecho a casarse?

Por Carmen Gloria Siel C.

 

Bonnie Leclerc nació en Francia pero vive en Santiago, hace ya varios años, es heterosexual, pero decidió crear un grupo en la Red Social Facebook llamado “Yo no me caso hasta que todos puedan” en la página del grupo Bonnie dice que “el sentido del matrimonio, hoy en día, es consagrar el amor entre dos personas y asegurar la protección de la ley a la construcción de una vida común. No hay razón de reservarlo a las parejas heterosexuales. Los heterosexuales del grupo no queremos gozar de un privilegio a costa de nuestros conciudadanos gay. Por eso, los que estemos por casarnos, aplazamos nuestro matrimonio hasta que todos los que lo desean se puedan casar”.

El grupo ya cuenta con más de 1700 seguidores a lo largo del país, y es un ejemplo de los cambios a los que se ha visto enfrentada la sociedad en los últimos 40 o 50 años.

Y esto no es aleatorio, las puertas para volver a poner sobre la mesa los puntos de esta discusión, de tono valórico, en nuestro país se abrieron en julio pasado, cuando en Argentina se aprobó la ley de Matrimonio Igualitario, que modifica su Código Civil, el cual, - como se explica en una nota del diario argentino 24 -, “en su artículo 2, establece que el matrimonio debe concretarse entre individuos de distinto género. Básicamente, la nueva norma reemplaza en todos los artículos de la ley de matrimonio existente hasta ese momento la expresión de “hombre y mujer” por la de “contrayentes”.

La lucha en Argentina para lograr la modificación de la Ley de Matrimonio, no fue corta, y necesitó de una pareja que, en definitiva, se convirtiera en una suerte de “conejillo de india” y se atreviera a enfrentar a la sociedad y al sistema legislativo de su país. Ellas fueron María Rachid y Claudia Castro.

Esta pareja de lesbianas decidió ir, en febrero del 2007, al Registro Civil de Buenos Aires, ahí solicitaron, como todas las parejas, turno para su boda. Como era de esperarse su solicitud fue rechazada, debido a que se trataba de una pareja del mismo sexo.

Debido a la negativa de la institución, María y Claudia presentaron un recurso de amparo ante la Justicia Nacional en lo Civil de Familia, trámite que fue patrocinado por los abogados de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans. A su recurso se sumaron también, el representante de artistas Alejandro Vanelli y el actor Ernesto Larrese, quienes son pareja hace más de treinta años, luego, en febrero de este año se sumó una pareja de Rosario; Martín Scioli y Oscar Marvich.

María y Claudia, cuentan en una entrevista realizada en enero del 2009, para la página web del Colectivo de Lesbianas Feministas Josefa Camello, que en su presentación argumentan que, “al impedir a una pareja del mismo sexo acceder al matrimonio, la legislación actual está violando el principio de igualdad ante la ley, consagrado en la Constitución, ya que establece una distinción entre ciudadanos de primera y segunda categoría, otorgando a los primeros el uso y goce plenos de los derechos constitucionalmente garantizados, y a los segundos sólo algunos de ellos”.

Otro de los personajes que se unió a los demás activistas argentinos, en la tarea de conseguir igualdad de derechos para los homosexuales, fue Bruno Bimbi, él periodista del diario Crítica y activista de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans. Bimbi, en la misma entrevista, para la página web del Colectivo de Lesbianas Feministas Josefa Camello, argumenta que  deben existir “los mismos derechos con los mismos nombres, es decir, no hablamos de unión civil.  Se olvidan de que cuando los gay alquilamos una casa, firmamos un contrato que se llama ‘de alquiler’, no de ‘vínculo inmobiliario homosexual’. Cuando decidimos casarnos, queremos que se llame matrimonio: los mismos derechos con los mismos nombres. Si no, sería como si a las parejas de afro descendientes les hubiesen dicho que las reconocían mediante una ‘ley de unión entre negros’. El ejemplo no es antojadizo: en España, cuando se reconoció el derecho al voto a las mujeres, la derecha proponía que se llame ‘derecho a la participación política’, pero no ‘derecho al voto’, porque el voto es y ha sido siempre un atributo masculino”.

El periodista argentino asegura que, por el hecho de ser homosexuales “se nos priva a nuestras familias de todos los derechos que derivan del reconocimiento legal que el Estado otorga a las parejas heterosexuales: herencia, pensión en caso de fallecimiento, obra social compartida, adopción conjunta, división de bienes en caso de divorcio, derechos migratorios, acceso a planes sociales para familias o al crédito, etc. No existe ninguna razón que pueda justificar semejante discriminación. Sin embargo, esos daños materiales no son los peores: lo más grave es que el Estado está diciendo que nuestras parejas no valen igual que las parejas formadas por personas de distinto sexo y, por ende, que nosotros y nosotras no somos igual de valiosos como seres humanos”.

Al otro lado de la cordillera, bastaron tres años para que la batalla por la igualdad de derechos para todo tipo de personas, independiente de su tendencia sexual, se ganara. En Chile es una lucha que recién comienza para quienes la están enfrentando.

Ese es el caso de Rolando Jiménez, definitivamente el activista gay más conocido en Chile, un hombre que comenzó a las 16 años su carrera política en las juventudes comunistas. Él debido a que, como relata, fue víctima de una discriminación brutal, durante la dictadura militar en Chile, se hizo una promesa: “fundar una organización que promueva la igualdad de derechos para los homosexuales”. Y así lo hizo, en 1991 creó, junto a otros activistas, el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual, MOVILH, organización que preside desde el año 2005.

 

“Contraer matrimonio es un Derecho Humano”

Por lo menos así lo asegura nuestra Ley de Matrimonio Civil en su artículo 2º, el cual dice:

Artículo 2º.- La facultad de contraer matrimonio es un derecho esencial inherente a la persona humana, si se tiene edad para ello. Las disposiciones de esta ley establecen los requisitos para asegurar el libre y pleno consentimiento de los contrayentes.

      El juez tomará, a petición de cualquier persona, todas las providencias que le parezcan convenientes para posibilitar el ejercicio legítimo de este derecho cuando, por acto de un particular o de una autoridad, sea negado o restringido arbitrariamente.

Tal como en febrero de 2007 la pareja de lesbianas argentinas, María y Claudia, fueron a solicitar hora para casarse al Registro Civil de Buenos Aires. El 20 de octubre de este año, Rolando Jiménez acompañó,  a César Herrera y Hanz Arias, a realizar el mismo trámite pero en Santiago, la respuesta fue la misma. No pueden contraer matrimonio parejas del mismo sexo porque está impedido por la ley.

Con esta respuesta del Registro Civil, obviamente esperada por los solicitantes. César y Hanz, junto a Rolando y a otras dos parejas, se dirigieron a la Corte de Apelaciones, acompañados por el abogado de Defensas.cl, Jaime Silva, para presentar un Recurso de Protección, apelando a la inconstitucionalidad del artículo 102 del Código Civil, el cual especifica que el matrimonio es una unión entre un hombre y una mujer, por lo que quedan inmediatamente excluidas las parejas del mismo sexo.

En una nota realizada el mismo día en que se presentó el Recurso ante la Corte Suprema, publicada en la página web del Movilh, explican que el argumento presentado, está basado en que “el artículo 102 del Código Civil, es inconstitucional porque vulnera diversos incisos del artículo 1 de

.

la Carta Magna, donde se estipula que “las personas nacen  libres e iguales en dignidad y derechos”, que “la familia es el núcleo fundamental de la sociedad” y que el Estado “está el servicio de la persona humana”, teniendo por deber “dar protección a la población y la familia” en “igualdad de oportunidades en la vida nacional”.

También explican que, aunque los tratados internacionales no tratan específicamente sobre el matrimonio homosexual, una parte de su normatividad se refiere al derecho a casarse y a formar una familia, al derecho a la igualdad y a no ser discriminado. Por lo tanto, se puede asumir que las parejas homosexuales también deben ser protegidas por los derechos humanos.

Entre los Tratados Internacionales que se estarían vulnerando con el artículo 102 del Código Civil se encuentran la “Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre” (1948), por dos razones; primero porque, en su artículo II dice que “Todas las personas son iguales ante la Ley y tienen los derechos y deberes consagrados en esta declaración sin distinción de raza, sexo, idioma, credo ni otra alguna”. Luego, porque en su artículo VI dice “Toda persona tiene derecho a constituir familia, elemento fundamental de la sociedad, y a recibir protección para ella”, en el artículo no se hace distinción, ni se especifica que la familia se funde en un matrimonio constituido entre un hombre y una mujer.

 

En tanto, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966), en su artículo 10, establece que: “El matrimonio debe contraerse con el libre consentimiento de los futuros cónyuges”, sin hacer distinción de sexos.

Con todo esto, estamos en pie de afirmar que unirse en matrimonio es un Derecho Humano y que, por lo tanto, el Estado chileno al hacer una distinción entre homosexuales y heterosexuales, está discriminando a un grupo de individuos sólo en base a su orientación sexual.

 

Y, ¿dónde está la violación a  este Derecho Humano?

Rolando Jiménez, explica que toda la argumentación en la que se están basando, para defender el derecho a casarse de forma igualitaria, esta expresado directamente en la Constitución Política del Estado chileno. Porque esta Carta Magna establece en su artículo 19 número 2 la igualdad ante la ley “En Chile no hay persona ni grupos privilegiados. En Chile no hay esclavos y el que pise su territorio queda libre. Hombres y mujeres son iguales ante la ley. Ni la ley ni autoridad alguna podrán establecer diferencias arbitrarias”.

Además, es la misma Constitución la que afirma que el Estado, tiene la obligación de promover y respetar los Derechos Humanos y los tratados internacionales firmados referentes a este tema.

Constitución Política del Estado, Artículo 5: “El ejercicio de la soberanía reconoce como limitación el respeto a los derechos esenciales que emanan de la naturaleza humana. Es deber de los órganos del Estado respetar y promover tales derechos, garantizados por esta Constitución, así como por los tratados internacionales ratificados por Chile y que se encuentren vigentes”.

Referente a esto, el abogado y académico Pedro Anguita, explica que “dentro del ordenamiento jurídico de un país, del ordenamiento interno que es lo que se denomina, existe la Constitución Política que es la norma de mayor jerarquía, y después, existen un conjunto de otras normas que se tienen que sujetar en cuanto al fondo y a la forma a lo que dice la Constitución Política. Es decir, no puede haber una contradicción entre una norma de inferior jerarquía y la máxima norma que existe en un país”.

Así, el artículo 102 del Código Civil, no podría contradecir los principios de igualdad ante la ley de todos los individuos de la sociedad.

Esto es algo que algunos políticos con miradas liberales han sido capaces de observar, uno de ellos es el senador del Partido Socialista Fulvio Rossi quien a trabajado directamente con Rolando (Jiménez) en la creación de un proyecto de ley que modifique el citado artículo 102, cambiando la distinción de matrimonio como una unión “entre un hombre y una mujer”, para dejarla como una unión “entre dos personas”.

Rossi, durante un debate realizado por alumnas de la Escuela de Periodismo de la Universidad Santo Tomás, aseguró que, es bueno para la democracia chilena y para la sociedad, hablar y debatir sobre estas temáticas, que tienen que ver con los derechos humanos, los que son inherentes a todas las personas. Y, a pesar de la fuerte oposición que su propuesta, presentada en agosto pasado, ha provocado en la Iglesia y en algunos sectores conservadores de la sociedad, aseguró que se mantendrá firme en su posición, debido al respeto que le tiene a los homosexuales y porque considera que la igualdad ante la ley no puede ser discriminatoria.

Otro político, interesado en que se apruebe una ley de matrimonio homosexual o igualitario es Marco Enríquez – Ominami, quien no sólo apoya el proyecto de ley presentado por su ex compañero de partido, Fulvio Rossi, – cabe recordar que Enríquez–Ominami dejó el PS para presentarse como candidato independiente a las elecciones presidenciales del 2009 y que este año fundó el Partido Progresista (PRO), separándose definitivamente del PS y de la Concertación –, quien durante el congreso “Igualdad de derechos, orientación sexual y progresismo en el Chile actual”, realizado en septiembre pasado, advierte que “la concepción de familia es artificial y data de hace dos siglos. Todo aquel que pretende revisar el concepto de familia recibe de regreso una suerte de violencia discursiva, lo que me parece muy peligroso. No se acaba el mundo si replanteamos el concepto de familia. Por otra parte, creo que el modelo chileno que tanto ha crecido económicamente, que tanto se usa como ejemplo internacional, ha generado que izquierda y derecha se hayan puesto de acuerdo en que crecimiento económico más gasto social es la fórmula principal respecto al país y, tras eso, hemos dejado de lado otros numerosos temas, uno de los cuales es el debate sobre matrimonio igualitario. La opción de las uniones civiles es interesante, pero no suficiente, por lo que si el debate se abre principalmente sobre uniones civiles, se posterga el tema de fondo, el matrimonio, el derecho a la igualdad”.

Continuando la línea argumental de Enríquez – Ominami, el abogado Pedro Anguita advierte que “el Código Civil, entró en vigencia en 1857 y obviamente de acuerdo a esa época la familia era tradicional entre un hombre y una mujer y con descendencia legítima”, todas las transformaciones que han ocurrido con la familia en el siglo xx nos lleva a preguntarnos qué ha sucedido hoy en día con la familia y hoy hay diversos grupos sociales como son los homosexuales que quieren un respeto y un reconocimiento social y eso pasa porque el derecho regule sus estatutos, que hoy en día no existen”. Agregando además que “si dejamos de lado el orden moral y el orden religioso uno se podría preguntar legítimamente si hay convivencia de personas del mismo sexo y son mayores de edad y deciden vivir juntos y necesitan quedar sujetos a un estatuto que los proteja, muchas naciones del mundo se han abierto a esa posibilidad y en ese tema estamos en nuestro país”.

Pero, ¿por qué es tan importante para los homosexuales poder contraer matrimonio?

Las respuestas a esta interrogante  son diversas. Elías y Pablo, de 29 y 28 años respectivamente, son pareja hace cinco y llevan casi cuatro viviendo juntos. Se conocieron en una famosa discotheque gay capitalina y cuentan que lo de ellos fue amor a primera vista. Según Pablo, en Elías encontró al amor de su vida, y algo como eso no se puede dejar ir, porque no todas las personas tienen la suerte de encontrar a su pareja ideal.

A pesar de que por razones de trabajo Pablo vive, hace cuatro meses, en Santiago y Elías en Viña, cuentan que esta decisión fue porque “en esa ciudad no había trabajo para mí, y con Elías decidimos que lo mejor para mi desarrollo profesional era regresar a Santiago y así lo hice, ahora él postula a una vacante de un cargo en Santiago”.

Con respecto al matrimonio Pablo afirma que “claro que nos gustaría casarnos, porque es importante hacer un compromiso de unión para siempre, y porque es validar nuestro amor”.

Respecto a este tema existen otros asuntos, menos románticos pero igualmente importantes, uno de ellos es  el tema de herencia, esto porque en Chile no se puede testar de forma libre, los testamentos son restringidos bajo ciertas reglas. No existe libertad absoluta para disponer por este medio de los bienes propios, ya que la ley obliga a cumplir con ciertas asignaciones forzosas a favor de los familiares directos (marido o mujer e hijos están en primer orden). Las disposiciones del testamento que no las cumpla no tendrán valor.

Al preguntarles a Pablo y Elías sobre este asunto, nos explican que les preocupa que en el caso de fallecer alguno, el otro pueda seguir viviendo bien y que al duelo no se sume un dolor de cabeza innecesario por el tema de herencias. Y aunque, según Pablo “esos casos de que les quitan las cosas no creo que sea el mío o el de él ya que nuestras familias no son así y siempre hemos contado con su apoyo”, saben que no todas las parejas homosexuales corren con la misma suerte y, que por lo mismo debe ser un asunto legitimado ante la ley. Agrega además que, mientras no se apruebe una ley de matrimonio igualitaria “queremos hacer un contrato para establecer los bienes comunes que tenemos”.

Ambos jóvenes han enfrentado su homosexualidad abiertamente, aunque en sus trabajos se cuidan, tanto sus amigos como familiares están al tanto de que son pareja, los acepta tal cual son y por lo mismo forman parte integrada de sus vidas.

Por su parte, la madre de Elías, cuenta que cuando se enteró de que su hijo era homosexual se le vino el mundo abajo, por un momento llegó a arrepentirse de haberlo tenido “le dije cosas horribles y me arrepiento de haberlo hecho, porque es mi hijo y, además porque adoro a Pablo, es otro hijo para mí y me gusta ver que son felices juntos y que se quieren”.

Elías agrega que “para los heterosexuales que no conocen gente gay, porque no quieren o porque no se han visto enfrentados a esa realidad, es fácil criticar y opinar, pero lo hacen desde la ignorancia. Ellos no saben lo difícil que es primero, darse cuenta de que uno es gay y después, enfrentar a la familia, los amigos y la sociedad, el miedo que se siente es profundo y sólo los que lo vivimos podemos darnos cuenta de eso”. Pablo complementa lo dicho por Elías con una frase decidora “uno se siente súper solo”.

Rolando Jiménez sabe mucho de esa soledad, le toco enfrentarse a su homosexualidad durante un periodo no muy ameno de nuestra historia, en plena dictadura militar, tiempo en el que fue víctima de diversas situaciones discriminatorias que – como ya comentamos – lo llevaron a fundar el Movilh y a ver el matrimonio desde una mirada humanitaria, para él su lucha se dirige simplemente a que asegura que en Chile, ni en ninguna parte pueden existir leyes discriminatorias que pongan en desigualdad de derechos a las personas, estableciendo en definitiva ciudadanos de primera y segunda clase. “El que quiere casarse está en todo su derecho de hacerlo, simplemente porque es un ser humano y el matrimonio es un derecho de todos”, explica el Presidente del Movilh. Lo mismo piensa Bonnie Leclerc, creadora del grupo de Facebook “Yo no me caso hasta que todos puedan”.

Esta visión la comparte la abogada Francisca Castro, quien nos explica que “la ley indica que no se puede discriminar arbitrariamente a dos personas que pertenezcan a un mismo grupo y en este caso la discriminación estaría justamente en eso, porque dos personas, por ejemplo dos hombres, de misma edad, sanos, al final dos personas que pertenecen a la categoría de seres humanos, se está discriminando entre homosexual y heterosexual, y en los distintos pactos sobre Derechos Humanos se ha establecido que ese no es un criterio para poder discriminar de manera permitida por la ley, lo mismo seria hacerlo diferenciando por raza, color, opiniones políticas o religiosas”.

 

Las razones de los que se oponen

Razones para estar a favor del matrimonio homosexual y razones para estar en contra de él hay muchas y muy variadas. Los que se oponen a la existencia de una ley de matrimonio entre personas del mismo sexo utilizan argumentos que van desde la concepción de la homosexualidad como una perversión y por lo tanto, un asunto que está fuera de lo que podemos llamar como natural, hasta quienes ven el matrimonio como una institución orientada a la concepción de familia nuclear, con padre, madre e hijos, argumento enfocado en una mirada religiosa.

Un ferviente opositor a la idea de siquiera legislar respecto a este asunto es Jesús Ginés, Director del Instituto Berit, de la Universidad Santo Tomás. Quien durante la jornada de debate realizada en la Universidad Santo Tomás –la misma en la que participó Fulvio Rossi- argumenta que el matrimonio está fundado sobre las bases del Derecho Romano y que el origen etimológico de este término es la expresión “matri-monium” que deriva del latín “mater”, que significa “madre”, y “monium”, que quiere decir “función, cargo”, o sea, el derecho que tienen las mujeres que contraen matrimonio para poder ser madres dentro de la legalidad. Y que, por el sólo hecho de que entre parejas homosexuales no hay posibilidades de fecundar un hijo, no es aplicable el matrimonio para personas del mismo sexo.

Dentro de su línea argumental, el profesor Ginés, explica que, por mucho que en algunos países se legisle sobre este tema, o que haya un alto porcentaje de personas a favor de él no tiene por qué ser lo correcto, ejemplificando que “a Hitler lo apoyaba la mayoría de los alemanes y no por eso él estaba en lo correcto”.

En cambio, dice estar de acuerdo con que las autoridades creen un pacto de unión civil, que se encargue de resguardar asuntos como el derecho a herencia, el patrimonio común y la seguridad social, para las parejas del mismo sexo.

Respecto a esta idea, que fue propuesta por el actual Presidente Sebastián Piñera durante su campaña electoral, proyecto redactado por el Senador RN Andrés Allamand, Rolando Jiménez dice que tiene claro que en el corto plazo – en los próximos cinco a siete años – no se va a aprobar una modificación al artículo 102 del Código Civil, pero que sí tiene la esperanza de que el proyecto de ley de Allamand llegue a buen puerto en este Gobierno, lo cual bajo su punto de vista en un gran avance en la lucha por la igualdad de derechos. En todo caso, asegura que una vez aprobado el proyecto “al día siguiente estaremos trabajando por la ley de matrimonio entre homosexuales”, y que agotarán todas las instancias legales con las que cuentan para defender sus derechos en Chile y en los tribunales internacionales, en caso de que sea necesario.

Otro opositor a que se apruebe una ley de matrimonio homosexual, es el Senador UDI Hernán Larraín, quien argumenta que “el matrimonio es una unión entre un hombre y una mujer, y no porque hoy día cambie el concepto de matrimonio va a cambiar el Código Civil y este no es contradictorio con la Constitución”, debido a que según explica, siempre los tratados internacionales se han referido al matrimonio como una unión entre un hombre y una mujer, esto aunque no esté explícito, porque “la interpretación de una ley no se hace simplemente en tono literal sino que en su espíritu, en el sentido que tuvo la norma, por lo tanto el Código Civil no es contradictorio con los tratados internacionales”.

Este argumento es discutible desde dos flancos, el primero está relacionado con el hecho de que una ley (en este caso el Código Civil) siempre es posible reformarla, esto, según la abogada Francisca Castro, porque “una de las características del derecho es que este debe ir acorde con los tiempos en los cuales se está aplicando, debe ser flexible para que así resulte eficaz y sobre todo eficiente, por eso se puede entender el cambio de legislación que hubo respecto al estatuto de filiación, respecto del cual hoy día no cabe distinguir entre hijos legítimos e ilegítimos”.

El otro flanco, tiene que ver con la técnica jurídica, ya que el mismo Código Civil conmina al intérprete de la ley a no desatender el tenor literal de un precepto cuando el sentido de este es claro, ni aún a pretexto de consultar su espíritu. Así entonces, cuando vemos que en el tratado internacional – cualquiera sea – se establece que el matrimonio es entre dos personas o dos contrayentes hay que acatar este tenor literal antes de cualquier otra interpretación que se quiera realizar, porque aquí el sentido del precepto es claro.

Finalmente otros detractores, entre ellos la senadora UDI Evelyn Matthei, quien a pesar de que asegura que votará por la aprobación de una ley de unión civil entre homosexuales, considera el matrimonio como una institución formada exclusivamente por una hombre y una mujer, debido sobre todo a que al aprobarse el matrimonio se estarían abriendo las puertas para la adopción de niños por parte de estas parejas, lo que a ojos de la Senadora afecta directamente al bien superior del niño, “ambos permiten formar el patrimonio, heredar, ayudarse mutuamente con la previsión, con la salud y esas cosas, ambos, tanto la unión civil como el matrimonio. El matrimonio, sí permitiría obviamente la adopción y la unión civil no, eso es lo que a mí me hace la diferencia y por eso que yo prefiero la unión civil” argumentó la senadora.

En esta línea, el diputado UDI José Antonio Kast afirmó a diversos medios de comunicación que “no tengo ningún problema con las parejas gay, ninguno; de hecho, conozco a muchos del mismo sexo que conviven. Lo que uno no puede hacer es utilizar políticamente a un grupo de personas. Es distinto decir que vamos a solucionar los asuntos previsionales y de salud, o los derechos hereditarios si es que hubiera —aunque creo que son pocos—, a igualar la institución del matrimonio entre un hombre y una mujer a una pareja del mismo sexo”. Aseguró además, que aprobar una ley de matrimonio igualitario “es contrario a lo que somos como país”. Agregó además que “nuestra sociedad muestra una clara valoración y tiene como uno de sus pilares la unión entre un hombre y una mujer”.

Como vemos, argumentos para estar en contra de la aprobación de una ley de matrimonio entre personas del mismo sexo hay muchos. Sin embargo, todos ellos son rebatibles, si los miramos desde la racionalidad que implica hablar de igualdad entre los hombres y de Derechos Humanos, esto se justifica simplemente porque el rol del Estado es propender al bien común y dentro de este bien común se encuentra la protección y el desarrollo de los Derechos Humanos, dentro de los cuales está la igualdad de los individuos ante la ley. Y, como dijo la abogada Francisca Castro ir de acuerdo con los tiempos en los que se vive y con las necesidades sociales.

Y, ¿qué piensa la sociedad?

Encuesta INJUV

Según la última encuesta realizada por el Instituto Nacional de la Juventud (INJUV) titulado “Sondeo de Opinión: Posicionamiento de la juventud chilena frente a temas de contingencia Nacional”, un 56% de las personas jóvenes encuestadas está de acuerdo con el matrimonio homosexual.

Otra encuesta, quizás no tan alentadora para quienes desean la igualdad respecto al derecho a casarse es la Encuesta Nacional UDP 2010, la cual afirma que sólo un 33,8% de las personas  opinan que los homosexuales tienen derecho a casarse.

Salta a la luz que los jóvenes chilenos llevan la delantera respecto a los adultos cuando se trata de analizar los temas valóricos desde un punto de vista más liberal, dentro de los cuales se encuentra el matrimonio homosexual.

Tras analizar estas encuestas y, teniendo en cuenta las opiniones de personas como Bonnie Leclerc, creadora del grupo “Yo no me caso hasta que todos puedan”, quizás sea hora de fijarse en el pulso de la sociedad, para, de esta manera, evitar un atraso en este tipo de asuntos, como lo ocurrido con la ley de divorcio, la cual recién el 2004 entró en vigencia, siendo Chile el último país en Latinoamérica en aprobarla.

Con respecto a esta discusión, que recién comienza en nuestra sociedad, la psicóloga clínica, Jade Ortíz dice que ella realmente piensa que “es necesaria siempre la discusión y la apertura. Los homosexuales son personas exactamente igual que un heterosexual. Comprender eso es parte del proceso de discusión que este país requiere”.

 

Y, ¿Cuáles son los pasos a seguir?

El Movilh, con Rolando Jiménez a la cabeza dio el primer paso en la lucha por conseguir el reconocimiento del derecho a casarse como un derecho de todos los seres humanos, independiente de su condición sexual.

El 20 de octubre de este año, luego de presentar junto a Hanz, César y las otras dos parejas, el Recurso de Protección ante la Corte de Apelaciones, se dirigió al Tribunal Constitucional para interponer un Recurso de Inaplicabilidad por inconstitucionalidad del artículo 102 del Código Civil.

En la instancia Rolando sostuvo que “hoy marcamos un nuevo hito en la lucha por la igualdad legal para todas las familias y parejas que deseamos lleguen a buen puerto ante la Corte de Apelaciones y/o el Tribunal Constitucional. Estamos convencidos de que el matrimonio exclusivo para heterosexuales es inconstitucional y si ello no es reconocido así en nuestro país, recurriremos a instancias internacionales”.

Esto significa que el Estado chileno a través del Tribunal Constitucional, deberá observar el Recurso presentado y revisar si efectivamente el artículo 102 del Código Civil en su aplicación práctica vulnera o no los principios constitucionales de igualdad ante la ley y el Derecho Humano de casarse, en el caso puntual que se está presentando.

Esto, es lo mismo que se hizo en Argentina, país que como ya dijimos, aprobó en julio pasado una Ley de Matrimonio Igualitario.

Aunque Rolando sabe que el proceso es largo, y que es muy difícil que una modificación al citado artículo se realice en el corto plazo, está seguro de que el país está más cerca de aprobar una Ley de Unión Civil. Sin embargo, el objetivo del Movimiento de Liberación Homosexual es conseguir igualdad de condiciones, por lo que de no aprobarse la Ley de Matrimonio entre parejas del mismo sexo, el siguiente paso sería recurrir ante tribunales internacionales, como la Corte Interamericana de Derechos Humanos, lugar en el que según cuenta Rolando, ya se presentó en un reunión en la cual planteó el tema; en ese momento sólo necesitaba presentar un caso, hoy tiene a tres parejas dispuestas a enfrentar tanto a las leyes internas de nuestro país como a llevar su caso fuera de las fronteras.


El Secreto de sus ojos. Además de ser la película ganadora del Oscar a mejor film de habla extranjera. Es una creación espectacular, humana y divina, lejos lo mejor que he visto en mucho tiempo.

Me conmovió tanto que la vi dos veces, porque no podía creer lo bien hecha que está, cuando me senté a disfrutarla por segunda vez pensé que podía aburrirme y nooo, todo lo contrario quedé más maravillada, después de las hora todas las historias comienzan a cerrarse, tiene por lo menos dos momentos en los que piensas que va a terminar y sigue avanzando hacia un desenlace simplemente espectacular.

Es cruda pero sutil, una obra de arte del director Juan José Campanella. Con Ricardo Darín, Soledad Villamil, Pablo Rago y la participación especial de Guillermo Francella.

Acá les dejo la sinopsis:

Benjamín Espósito acaba de jubilarse después de trabajar toda una vida como empleado en un Juzgado Penal. Para ocupar su tiempo libre decide escribir una novela, basada en una historia real de la que ha sido testigo y protagonista.

La novela que escribe es, en apariencia, la historia de un asesinato ocurrido en Buenos Aires en 1974, y de la investigación para hallar al culpable. Pero una vez abierta la puerta de ese pasado al propio Espósito se le volverá imposible cerrarla. Primero, porque la turbulenta Argentina de entonces se cuela en la vida de los personajes, con su carga de violencia y de muerte. Y, sobre todo porque aunque Espósito suponga que la historia que teje habla únicamente del pasado, su búsqueda ilumina de un modo descarnado su propia vida y su presente, y lo pone de frente con un dilema de amor que lo obsesiona desde hace demasiado tiempo.

Reconstruir el pasado lo conducirá a bucear en sus propios sentimientos, sus propias conductas y decisiones. Y hallar la verdad terminará por convertirse no en un objetivo literario, sino en la llave que le permita abrir la puerta para vivir el resto de su vida.

Les dejo la invitación hecha para que la vean.

Saludos.

(Source: elsecretodesusojos.com)



De repente en lo profundo del Bosque de Amos Oz

Hace mucho tiempo que un libro no me emocionaba como esta breve novela,-del escritor israelita Amos Oz-, lo hizo. Con un relato ágil y simple logró emocionarme, conmoverme e incluso sobre excitarme.

En el relato se cuenta la historia de un pequeño pueblo embrujado sobre el cual ha recaído una extraña maldición: todos los animales han desaparecido. No quedan perros, ni gatos, no hay ni siquiera una mosca, un grillo o una mariposa, los niños del pueblo no conocen el sonido de un ladrido, ni el de un rugido, y cuando hablan del tema o hacen preguntas a los adultos del lugar, ellos se enojan. Salvo la profesora del colegio Emmanuela que les muestra, durante las clases dibujos, los que para los niños son extrañas figuras que ni en sueños han podido imaginar. Otros, que no quieren olvidar los sucedido años atrás, son el viejo pescador Almón, que sólo tiene redes vacías y la panadera, que no desiste en su tarea de tirar migas de pan en el patio, para los pájaros que nunca más aparecieron.

Los niños, por miedo al ridículo, ya que cuando alguien habla de los animales o de que tuvo algún sueño  vio o escucho algo, siempre los molestan, han dejado de preguntar y se conforman con los extraños dibujos de la maestra. Excepto Maya y Mati, que están empecinados en encontrar la verdad, por lo que se atreven a desobedecer la ley, -que prohíbe internarse en el bosque que rodea al pueblo-, para descubrir que ha pasado con todos los animales. En su aventura, ambos pequeños se llevan una gran sorpresa, que de seguro cambiará sus vidas para siempre.

De repente en lo profundo del Bosque, es un relato conmovedor que inspira a ser mejor, sobre todo cuando se mira desde la perspectiva del escritor, nacido en Jerusalén, en medio del conflicto árabe israelí, en un ambiente de hostilidad, odio y muertes. Una historia un tanto fabulesca que habla del amor, la paz y la convivencia. Realmente fascinante.

Se los recomiendo, es una novela, para los fanáticos de la literatura que no pueden dejar de leer.


Con los ojos vendados y las manos atadas no nos queda más que un par de sentidos, que no son suficientes para apreciar la realidad.

Destapémonos los ojos, observemos el mundo de otra manera, aceptémonos, seamos tolerantes, disfrutemos con lo que tenemos y no permitamos nunca que la sociedad, los políticos y la economía de libre mercado nos arrebaten la capacidad de apreciar las cosas sin ataduras, temores ni prejuicios.


Con los ojos vendados y las manos atadas no nos queda más que un par de sentidos, que no son suficientes para apreciar la realidad. 
Destapémonos los ojos, observemos el mundo de otra manera, aceptémonos, seamos tolerantes, disfrutemos con lo que tenemos y no permitamos nunca que la sociedad, los políticos y la economía de libre mercado nos arrebaten la capacidad de apreciar las cosas sin ataduras, temores ni prejuicios.

Primero que todo me presento

No pretendo hacer una larga introducción a mi persona, sólo quiero contar un poco quien soy, a qué me dedico, y mis intenciones al crear este espacio de encuentro.

Bueno, para comenzar mi nombre es Carmen Gloria, aunque no me siento muy identificada con él -me siento más Antonia o Andrea-, así me pusieron y Carmen es el primer nombre de mi abuelita, así que lo llevo con orgullo. Tengo 28 años y debido a las vicisitudes de la vida estoy iniciando mi proceso de titulación como periodista -el 17 de enero sorteo tema para mi Reportaje de título-, situación que aunque me tiene un tanto nerviosa, también muy alegre, y así he tratado de tomar toda esta etapa de finalización de un largo periodo de mi vida.

Me encanta escribir, es -creo- la única o la mejor forma que tengo de comunicarme, aunque también soy muy buena conversando, se me viene bien eso de hablar.

La idea al hacer este blog, es dar a conocer todos los temas de las artes y de la cultura que me llaman la atención, algunos que no han llegado a Chile y otros que están surgiendo pero que aún no han logrado gran cabida dentro de la sociedad.

Espero les guste y entretenga este espacio que día a día iré llenando de nuevas tendencia en la música, el teatro y las artes en general.

Saludos y bienvenidos.